Capítulo setenta y uno. Noche de antojos
Noche de antojos
Blake sonrió al ver el entusiasmo y la alegría de Matthew, pero no puedo evitar el sentimiento de culpa que lo embargo. Porque él no tenía memoria corta y sabía muy bien que le había fallado a su hijo, que lo había rechazado y eso siempre pesaría en su corazón.
—Felicidades, Hope, Blake, Matthew —dijo Tessa, quién no podía ocultar la sonrisa de felicidad en el rostro.
—Gracias, Tessa —respondió Hope, dejándose envolver por los brazos de su suegra.
—Nada que agradecer, espero qu