Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos días se volvieron rutinarios, Sebastián y yo, éramos cada vez más una pareja ordinaria como cualquier otra. Los días los dedicaba a terminar de organizar la exhibición, y las noches la repartía entre Sebastián y mis amigas. Thomas aún seguía de viaje en Londres, pero hablábamos a diario. Le conté de la gala, y coincidió en que lo mejor sería tratar de olvidar a Dante. También me coment







