Alaia
Respiro profundo cuando la veo irse, sabia que no traerian nada bueno para mis hijos, vuelvo a la casa para ir por los niños e ir a la oficina, se me ha hecho tarde, le cuento a mi madre lo que sucedió con Grace y está aún más molesta que yo.
Dejo que mis hijos vayan a su sala de juegos junto a mi madre y me siento en la silla ejecutiva para comenzar mi día, dejando a un lado la desagradable visita.
—Antes que nada, debo infórmate que ya está completo el contrato, solo deben firmarlo la