Nick
Dejo que los pies de mis niños toquen el suelo y camino hacia el despacho, el rostro de mi amiga tiene ojeras y no se ve como siempre luce, algo que me preocupa.
Abro la puerta y ella está mirando todo en el despacho, gira su rostro cuando me ve entrar y sonríe.
—Nico —dice y me abraza, la recibo con afecto, es una gran amiga para mí.
—Como estás —la llevo al mueble, me fijo mejor en ella y me inquieto, además que no tiene la actitud de niña caprichosa de siempre y el glamour se ha perdido