Loli
—Lorenzo, te presento a mi sobrina Dolores —habla mi tía, que la muy jodía sabe cuando me desagrada el nombrecito y se esfuerza en recordármelo cada vez que puede.
El mencionado se da la vuelta en mi dirección y sonríe de forma amable.
Momento que aprovecho para verlo, es un tío normal, parece decente, es alto, delgado, su cabeza tiene todos sus cabellos, no es de esos que te cortan el aire cuando los ves, o que huelen a peligro y sus músculos te hacen desear estar entre sus brazos, de eso