Ashley
—Adiós cariñitos míos —beso la mejilla de Alana y luego la de Noah, madre mía, que no entiendo como es que pueden oler tan tierno y bonito, inhalo su aroma como si no tuviera suficiente de ellos.
—Bye, tía —Noah da un saltito, ayyy que me los comoooo, esas vocecitas son lo más lindo que he oído en mi vida.
Estoy profundamente enamorada de ellos.
Los abrazo otra vez y voy a la oficina de Alaia.
—¿Saldrás? —cuestiona mi preciosa prima, la que tanto quiero.
—Debo reunirme con capullito.
Me