Cap. 62 Comienza la guerra.
Al llegar al lugar todo eso parece un circo, hay hasta reporteros, que apenas bajo de la camioneta me rodean con preguntas absurdas. Solo tomo con fuerza la manita de mi hijo quien no entiende lo que pasa y se ve asustado. El abogado nos va cubriendo y haciendo paso.
—¡Liam! Hijo ¿estas bien? —apenas aparecemos en la oficina del fiscal Carlo, se lanza abrazar a Liam, haciendo una escena como si de verdad fuer un padre preocupado. Ni el niño se cree su actuación, mi pobre hijo se queda sin saber