Azul miró curiosamente la caja de comida que Selene llevaba en brazos.
—Esto es un pescado ahumado que hizo una amiga. Fui a recogerlo temprano esta mañana en su casa— Selene inventó una excusa.
—¿Pescado ahumado? También sé cocinarlo, ¿por qué no vienes a casa la próxima vez en lugar de ir a la casa de tu amiga?— sugirió Azul.
—Está bien, la próxima vez probaré el que hagas tú, tía— respondió Selene.
Mientras hablaban, se dirigieron hacia el pasillo.
—Selene, hoy vine a preguntarte algo— dijo A