—Mamá…— Mariana lloraba mientras llamaba a Rosa, incapaz de mantenerse en pie.
—¡Mariana!— Nacho extendió la mano para sostenerla, ayudándola a mantenerse en pie.
Selene frunció el ceño mientras miraba la hora en la parte superior del video, murmurando para sí misma:
—No fue ella... no fue ella…
Parece que la suposición del señor Ramírez era correcta. La mujer en el video no era Rosa, y ella no podía ser cómplice del asesino, ¡porque este CD era suficiente para demostrar que ella no tenía ningu