Octavio extendió la mano para detener a Andrés, tratando de poner fin a su avance.
—Don Andrés, por favor, modera tus acciones.
Andrés detuvo sus pasos por un momento, con una sonrisa apenas perceptible en sus labios. —¿Me estás deteniendo? ¿Tú solo?
Al mismo tiempo, un todoterreno se detuvo y cuatro o cinco hombres descendieron, rodeando a Octavio y al automóvil.
Octavio se vio superado rápidamente.
—Andrés, ¿qué estás haciendo al chocar y detener mi auto hoy? Selene y tú ya se han divorciado,