CONTINÚA ISABEL.-
A la mañana siguiente me levanto y me preparo para ir a la bendita lectura del testamento de Michael aun cuando deje claro que no quería recibir nada de lo que me hubiese dejado.
Bajo a la cocina a esperar a Jeff, me preparo una taza de café, he perdido peso en los últimos meses no se me apetece comer nada, mas que café o cosas sencillas y solo dos bocados, sé que no puedo seguir así y debo avanzar y continuar con mi vida pero me siento pérdida, antes de la muerte de Michael