ISABEL.-
Siento como un rayo de sol se posa sobre mis ojos, los abro y siento una respiración bajo mi mejilla, levanto mi cabeza y observo al perfecto adonis que se encuentra a mi lado, recordando el más increíble y alucinante sexo de la noche anterior, trato de moverme y ¡mierda! El dolor en mi vagina me termina de despertar… me levanto de la cama hasta el baño para darme una ducha dejo caer el agua tibia sobre mi cuerpo, comienzo a pasar la esponja por mis hombros, mi mente me juega una pasad