Capítulo 167
Juntos eran un maldito volcán en erupción y los dos sabían que era algo que no podía evitarse. Dos besos, uno de los dos lo bastante enojado y en pocos segundos la erección de Darío ya estaba presionando contra las bragas de Sammy. La besó con desesperación, mientras su respiración se aceleraba y se