Capítulo 150
Allá al fondo, quizás tres o cuatro kilómetros delante, podía ver la sirena de varias patrullas esperando a Guillermo para cortarle la huida y se imaginó exactamente lo que iba a hacer. Bajó la velocidad y esperó, esperó a verlo hacer un amago para dar vuelta a la izquierda y entonces aceleró. Acele