Mundo ficciónIniciar sesiónNo sé qué hora es, aunque tampoco me interesa saber, lo único que me gustaría ahora, es seguir durmiendo por, al menos, un par de horas más. Pero unos labios que me acarician me lo impiden, unas manos que podría reconocer en cualquier parte se posan en mi rostro y sin dejar de tocarme, esta vez me besan la frente.
Poco a poco, voy acomodándome sobre la cama, a la vez, que abro los ojos, porque mis deseos de quedarme en esta se han esfuma







