Los minutos pasaban y ya algunas personas rodeaban el lugar fuera de la oficina de Dirección, mientras murmuraban cosas ininteligibles a los oídos de Margaret.
Tatiana, que se encontraba a la par de Margaret habló, tratando de aliviar la tensión.
—No sé ustedes, pero la mejor opción es llamar a la policía y arreglar esto. Margaret, ¿por qué no te encargas de eso mientras el Sr. Richard y nosotros limpiamos el desastre?
Tatiana pidió ayuda a un par de maestros que solo se limitaban a observar. J