Después de varios segundos que parecían una eternidad, Rose al fin se atrevió a romper el silencio.
— Richard, hijo, te prometo que hemos tratado de protegerte y mantener a salvo a nuestra familia — respondió Rose con voz temblorosa —. Realmente... No hemos estado en contacto con Alexander desde el divorcio, pero hay cosas que no hemos compartido contigo para protegerte.
Richard apretó los puños, sintiendo la frustración y la confusión aumentar en su interior.
— Me refería a mi hermano ¡Y no