La señora Sara llegó radiante de su luna de miel, dicen por allí que el amor rejuvenece, pues eso les pasó a ellos, los dos estaban hermosos, al señor Rodrigo se le notaba un brillo en la mirada cada vez que veía a su amada.
Ella como siempre, amante de la cocina, preparó un suculento almuerzo, nos invitó a todos, ya sabía que Fabiola, Jam y Cristhofer habían llegado a pasar el fin de semana en el pueblo.
Ethan también había llegado a recibir a su mamá.
—Señora Sara, usted e