CAPÍTULO 2

Despierto gracias al fuerte sonido que proviene de la alarma. Nunca había despertado tan lleno de energía y para ser sincero, me gusta despertar así, era algo que casi nunca pasaba, creo que la última vez que paso, yo tenía 8 años. 

Tomo una ducha empezando a cantar y por una extraña razón empiezo a bailar. 

Salgo de la ducha y enrollo una toalla alrededor de mi cintura. Empiezo a cambiarme esta vez con más color. Unos jeans azules, una camisa blanca y mis preciados vans vino. Tomo mi cepillo y empiezo a peinarme, algo que rara vez hago. Claramente se sentía una gran diferencia ahora que no están mis padres. 

Bajo casi corriendo las escaleras, la música se escucha por toda la casa algo que me pone feliz y que rara vez sucedia. Preparo mi desayuno, agarro mi mochila junto con una manzana y salgo de la casa. 

Me coloco mis audífonos poniendo play a mi lista de reproducción. Siempre he pensado que mi celular reconoce mi estado de ánimo y una vez más lo compruebo ya que las canciones que empiezan a sonar, me suben el ánimo al instante. 

Llego a la escuela y una pequeña sonrisa se escapa de mis labios, por primera vez me notaban en la escuela, las chicas volteaban a verme y definitivimante eso hacía que me sintiera mucho mejor. 

Jeason no ha llegado a molestarme como siempre lo hace, que raro ¿no? Entro a la escuela comiendo mi manzana, llego hasta donde mi casillero y agarro mis libros de la primera clase, voy hacia la cafetería, pido un café y me dirijo a mi aula. 

Esta vez no me siento hasta atrás, tomo asiento en algún lugar de en medio, no lo recuerdo exactamente, y tomo mi café. Empiezan a llejar los alumnos y entre ellos llega Jeason junto con Catherine. Ella me mira de una manera extraña, sin embargo, Jeason lo hacia con su famosa mirada que intimida y pulveriza al primero que tenga enfrente. 

-Veamos que pasa aquí, Alejandro, el más idiota de la escuela se ve diferente o es mi imaginación. 

-Ah, gracias, Jeason, también me da gusto verte. -volteo a verlo sonriendo sinicamente

-¿Qué te pasa idiota? ¿Te crees muy hombre como para hablarme así? -claramente le molestaba que lo retara, se notaba en su cara la cual se ponía roja de furia al sentir la mirada de todos en al aula, una mirada a la que él no estaba acostumbrado. Por primera vez, no lo veían con miedo. 

-Jeason, no sabes cuanta pena me das -regrese mi vista hacia enfrente dandole un sorbo a mi café. 

-¡¿Quién m****a te crees?! ¡¿Se te olvida quien manda aquí?! -grito tirando mi café golpenado el pupitre con sus manos.

-Jeason, seamos sinceros, eres una m****a de persona.

No sé cómo esas palabras lograron salir de mi boca, tengo el valor suficiente como para revelarme ante Jeason. Esto se pondrá feo y claramente a mí me ira mal...

Jeason me levanta de mi asiento y golpea mi cara varias veces, no sé como lo hago, pero un golpe hace que Jeason termine en el piso, él solo levanta la cara y veo que su labio está sangrando. Por un momento se nublo mi vista, deje de pensar y solo escuchaba los gritos de las personas pidiendo que le rompiera la nariz a Jeason. Sentía mis puños golpear su cara y parte de su cuerpo pero no veía nada.

La profesora entró y vió a Jeason tirado en el piso y a mí golpeándolo, para mi mala suerte nos levantó llevándonos a dirección a ambos. 

Bueno, de empezar con un día perfecto, termino con un Jeason con el labio roto y con varios moretones en el cuerpo y rostro, y yo en dirección, que ironia ¿no creen? ¿acaso sería el día opuesto y no me he enterado? 

Para resumir, el director nos castigó a ambos, tenemos que quedarnos después de clases a limpiar la cafetería, ¿Qué podría ser peor? Claro, peor que saber que esto no se quedaría así, Jeason no dejaría que su imagen se viera afectada. 

Salgo de dirección y todos, enserio todos estaban afuera, por un momento mi vista se hizo borrosa debido a las lágrimas, pero no me iba a permitir llorar y menos enfrente de toda la escuela. Jeason salió tras de mí, pero nadie le hizo caso a excepción de Catherine quien corrió a sus brazos y lo beso, asegurandose de que su novio estuviera bien. 

Todos se me quedaban viendo, cosa que ahora me incomodaba. 

-Lo hiciste bien, Ale.

-Wow, nunca pensé que serías capaz. 

-¿Te han dicho que te vez más sexy enojado? 

Okay, toda la maldita escuela de un momento a otro me empieza a tomar en cuenta, yo no quería esto, ya estaba acostumbrado a estar solo, sé que pasará, me abandonaran y nada de esto importará después. No quiero encariñarme con nadie. 

Salí corriendo, evitando todo, quería estar solo. No necesito a nadie, sólo estoy yo, siempre he sido solo yo. 

Me senté debajo de un árbol y las lágrimas empezaron a salir. Mis lágrimas quemaban, y no, este no era yo, yo no soy popular, esta no es mi vida. No quiero vivir una vida que no me corresponde. 

Las clases siguieron y las personas solo me buscaban, obviamente, el poner en su lugar a Jeason, hizo que me pusieran en el mapa, en el ojo de todos. Lo que más se escuchaba por los pasillos era que les alegraba que al fin alguien hubiera tenido el valor de enfrentarlo porque quizá de esta manera, por fin dejaría en paz a todos los vulnerables, lo que no sabían, es que gracias a un momento de valor y fuerza que tuve, lo más seguro es que empeorará todo. 

Acabaron las clases del día y eso solo significaba una cosa, que era hora de ir a la cafetería y estar con Jeason. Llegué a la cafetería y empecé a limpiar, Jeason llego con el labio roto y se sentó en una de las tantas mesas que en esta se encontraban. 

-¿Piensas que esto va a cambiar? -dijo levantando su vista viendome. 

Me quedo callado escuchando lo que quiere decir. 

-Eres un completo imbécil, ¿creíste que de un día para otro las cosas cambiarían?, te diré algo, tú eres una rata de laboratorio, eres un marica, un estúpido llorón, y yo, yo soy capitán del equipo, el más popular, ¿entiendes la diferencia? Tú me obedeces y te quedas callado porque si te atreves a volver a revelarte, no volverás a ver la luz del día. -dijo con tanta tranquilidad y sin expresión alguna reflejada en su rostro que me transmitio demasiado miedo. 

-Entiendo... -digo en un susurro apenas audible, el miedo me estaba consumiendo por dentro. 

-Ahora, hagamos un trato, tú vas a limpiar la cafetería hasta que el castigo termine y yo no seré tan duro contigo. 

Jeason se levanta y se dirige hacia mí, un golpe, dos, tres y se fue. 

Terminó de limpiar la cafetería, tomo mis cosas y salgo corriendo con lágrimas en los ojos. Corro lo más rápido que puedo, como si eso me ayudara en algo, por supuesto. 

Llego a mi casa, azoto la puerta y aviento mi mochila. Subo rápido hacia mi cuarto y saco una navaja, ¿por qué tengo que ser así? 

-Por ser un marica...-un corte- por no poder defenderte...-dos cortes- por creer que le importas a alguien...-tres cortes- por ser yo...

Dejo que caiga la sangre y me dirijo hacia la bañera mentiendome en esta. Mis brazos y mis piernas quedan completamente marcados, la bañera se torna de un color rojo debido a toda la sangre que proviene de los cortes. 

Salgo de la ducha y tomo un plumón permanente negro, empiezo a escribir frases en las paredes de mi cuarto, entre ellas mis dos frases favoritas..."Toma tu linda navaja, cierra los ojos e imagina que tus brazos son de papel, tus venas son las letras y tu navaja el borrador. Ahora solo tienes que borrar todo.", "Cuando me corto, no corto mi piel, corto mi alma tratando de dividir mis dolores y tratar de desaparecer mis males". 

Un escalofrío recorre mi cuerpo, siento la sangre caer por mis brazos y la alfombra se torna roja, amaba esa sensación, el ardor en mis brazos. Definitivamente algo andaba mal conmigo. 

Dan las 6:00 p.m. y el hambre empieza a hacerse presente, bajo y empiezo a preparar algo de comer, en lo que la comida está lista, prendo el televisor para ver una película. ¿Por qué todas las malditas películas eran felices? No todo en la vida es felicidad, el amor no se encuentra en una tienda, nunca terminas con la persona que amas, el amor a primera vista no existe. LA VIDA ES UNA COMPLETA M****A. EL AMOR ES UNA CONSPIRACIÓN.

Después de tanto cambiar de canal por interminables horas la comida estaba lista, me senté en la barra y me dispuse a comer. Luego de terminar mi comida subí a mi habitación y prendí mi computadora. Otro mensaje de Marisse y muchas solicitudes depersonas de la escuela, ni drogado aceptaría su solicitud. 

-¡Hola Ale!

-Hola Marisse...

-¿Cómo estás?

-Bien...¿y tú? 

-¡Muy bien!

-Que bueno...

-Me encantaría que fuéramos amigos. 

-Claro, me gustaría, aunque para ser sinceros, no soy buen amigo, mucho menos persona...

-¡Claro que lo eres...!

-¿Por qué lo dices? Ni siquiera me conoces...

-Siento que lo eres...

Seguimos platicando hasta tarde, en verdad era una persona maravillosa, me entendía a la perfección, aunque no le haya contado como era en verdad, su forma de pensar era única, no era como los demás, ella era diferente y eso me gustaba... ¿Cómo puede ser que una persona que llevas apenas unos días de "conocer" haya influido más enn¡ tu vida que cualquier ptra que lleva años en ella? Bueno, creo que mi persepción de lo que es la vida puede empezar a cambiar, tal vez las personas si llegan en el momento adecuado, porque es lo que sentía con Marisse, quizá si ella no hubiera aparecido, yo no estaría aquí. 

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