Pidiendo ayuda

La enfermera me miró de manera grotesca cuando le pregunté sí sabía el nombre del hombre que me trajo al hospital, solo se limitó a decir que era alguien importante con mucho dinero, pues no soy de las personas que maltrata ni con gestos ni con palabras a los demás y mucho menos llegar a los golpes, pero esta señorita se estaba portando muy mal conmigo, para la buena suerte de ella y mía, llegó Stalin y me dijo que era hora de irn

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