121. NO TENGAS MIEDO
CAPITULO 121
Elisa la ayudó a llevar a los gemelos, ya dormidos, a la habitación. Cristina dejó a René en la sala con Jay y Aura.
—¿Y Maite? ¿Has hablado con ella? —Cristina besó la frente de sus gemelos con una sonrisa. Al darse la vuelta, su expresión había caído en la preocupación.
—Supe que su madre la llevará a la casa para que termine de recuperarse —dijo Elisa, y tragó saliva.
Cristina se quedó en silencio, perpleja.
—¿Se la llevará?
—No es muy difícil para ellos hacer ese tipo de cosas.