110. NUESTROS
CAPITULO 110
La enfermera le entregó un vaso de agua a René cuando decidió quedarse en la sala, observando las afueras luego de llegar del tribunal.
Y le pidió estrictamente a Aureliano que mantuviera el silencio acerca del lugar donde se encontraba. No era lo adecuado aparecer. No todavía. Pero en el fondo se estaba muriendo de las ganas por volver a ver a su esposa. ¿Ya se encontraba con los gemelos?
Apretó el cristal con fuerza. Aquellas heridas no le permitían moverse como quería. Hubiese s