Capítulo 52
Daniel
Cuando vi que Kamila estaba haciendo molestada por mi Santiago, no controle mi ira y salí del auto dispuesto todo a todo por ella. Era claro que en su rostro se reflejaba la angustia y la desesperación, al no poderse soltar del agarre de mi primo, aun cuando lo intentaba con todas sus fuerzas.
Verla en esa situación tan desesperada e indefensa, me hizo sentirme miserable e inútil. Pensando en el hecho de que eso se pudo haber evitado si yo hubiese llegado unos minutos antes.