Capítulo 48
Kamila
No pude aguantarme las ganas de estar Daniel y si se preguntan dónde quedó eso de que iba a esperar a conocernos mejor. Pues les diré que se quedó en la basura al ver la devoción y la lujuria con la que sus ojos me miraron. Ya que jamás nadie me había mirado así de bonito como lo había hecho Daniel y eso despertó en mí a la mujer que tenía dormida.
La verdad es que yo no soy una mujer del todo tímida o santa y siempre he sabido luchar por lo que quiero y esta noche lo quería