Capítulo 35
Kamila
Debo de admitir que la escuela a la que me había llevado Daniel para la inscripción de las niñas, era sumamente perfecta en todos los sentidos. Tanto así que me enamoré desde el primer momento en el que entré y supe que si debía de confiar en algún lugar para dejar a mis pequeñas, ese sería el sitio perfecto. Además, estaba segura de que las niñas amarían este lugar porque es al que querían asistir.
La escuela contaba con varios salones de todos tipos incluyendo uno de baile,