Capítulo 31
Kamila.
¿Cómo se puede pasar de estar discutiendo acaloradamente con una persona y en un abrir y cerrar de ojos estar besándote con esa persona como si la vida se te fueran ello? ¡A ver, para que me entiendan! Me encontraba, besándome otra vez con Daniel, solo que esta vez sobre mi cama. No entendía en qué momento habíamos llegado a esto, lo único que recuerdo antes de tener a este hombre recostado entre mis piernas; es haber estado discutiendo por lo que yo creía era una mentira. S