Tobías traga grueso
—mi reina, tú eres hermosa y afortunado yo de tenerte en estos momento conmigo, solo lo decía por qué si están deliciosas, y puedo pedir más, hasta a mí me dieron antojos, es que tiene un sabor único— se apresura a decir él, y pasa saliva.
Aurora seca sus lágrimas
—¿Cierto?— dijo ella
—¡¡si, si claro!!, puedo pedir más para ambos, ya se abrió más el apetito, ¿Quieres postre?— pregunta Tobías rápidamente.
Ella solo asienta con la cabeza
—no tardo mi reina, voy pero rapidit