CAPÍTULO SETENTA Y OCHO: LA CONFIANZA, ¿PUEDE REGRESAR?
Daniel debía de ser un buen hombre, Daniel debía de ser la persona que su corazón siempre estuvo esperando, sabía que no era correcto todo lo que estaba sintiendo pero es que no podía evitarlo. Apenas la pequeña entendió lo que quería decir su mamá, sonó el celular de Gabriela casi al instante.
— ¡Mami, tu celular! —Dijo la niña casi de inmediato.
Gabriela desvió la mirada y luego atendió la llamada con una sonrisa en su rostro. No sabía