CAPÍTULO SESENTA: ALGUIEN ACECHANDO EN LA OSCURIDAD
Finalmente, después de tanto tiempo, después de haber platicado de todo lo que una mujer de avanzada edad podía aconsejarle a una joven mujer con una niña. Tanto había aprendido Gabriela en esa caminata que era una pena que hubieran llegado al final.
—No tienes que hacer esto, creo, ¡no era necesario! —Continuó diciendo la señora tímidamente por todo el camino que había hecho caminar a Gabriela y a la niña.
—Ya le dije, no estaba haciendo nada