Capítulo veintiocho.
Narra Daniel.
Estoy con Mariam, y aun no puedo creer que este en coma, no saben cuanto daría por qué ella estuviera bien, no saben cuanto daría por estar yo en su lugar, me siento mal al verla así, me siento frustrado, enojado, decepcionado. Decepcionado por qué mi propia madre me separó de la mujer que amo, eso jamás se lo perdonaré, mi cabeza comienza a pensar en muchas cosas, hasta que mi abuelo entra.
— hijo ¿cómo te sientes? — pregunta preocupado. Agradezco que aun no se haya enterado de