Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol se colaba sin recato alguno a través de las blancas y delgadas cortinas, la radiante luz matutina lograba irritarla, nunca le había gustado el sol, levantándose de su lujosa y cómoda cama, corría las cortinas para sumergirse de nuevo en las penumbras, el aroma del café la despertaba por completo, era hora de comenzar la mañana, y con ello, los mil pendientes que tendría que realizar uno a la vez, sirviendo el delicioso café







