Cap. 41: Desagradable sorpresa.
Marco guardó silencio por una fracción de segundo, procesando la orden.
—Entendido, señor. Pero investigar registros médicos confidenciales en todas las clínicas de la ciudad me llevará algo de tiempo.
—Tienes quince días —sentenció el vizconde con autoridad e impaciencia—. Ni un día más.
—Tendrá ese informe, señor. Pierda cuidado.
Stefano colgó la llamada. Apenas unos segundos después, dos golpes suaves resonaron en la puerta de su oficina.
—Adelante —dijo Stefano, recomponiendo su postura frí