Sara
Me levanté de mi cama con bastante sueño, mi pequeño hijo seguía durmiendo en un colchón en el suelo y Mark no estaba. Eso significaba debían ser aproximadamente las diez de la mañana y mi querido esposo ya se habría marchado al trabajo.
Froté mis ojos para desperezarme y estiré mis brazos hacia arriba. Me sentía bastante cansada porque Hawk tuvo pesadillas toda la noche. Soltaba gritos y me hacía ir corriendo a su cuarto. Tanto, que tuve que traer el colchón al lado de nuestra cama para q