Eal-Gap se hallaba sumido en las llamas de un destino bastante poco esperanzador. El fuego lo estaba abrasando todo, el otoño le daba prosperidad al incendio.
—¿Nadie más? ¿Solo tú bruja? Nos estabas causando bastantes problemas. —soltó Julius, arrugando la nariz.
—Soy poderosa. Lo suficiente para dar problemas yo sola. —rugió Lucy, mirando y enfrentando a sus enemigos, que eran notablemente superiores en número y fuerza.
Pensó en una manera de escapar. No era lo que quería. Si escapaba, podían