Pamela.
Los días pasan y por fin llega el feliz momento en el que me quitan el lleso de la pierna, ya deseo poder moverme por mi propio cuenta, no me molesta para nada que Alex me ande cargando por la casa pero ya deseo poder caminar por el bosque y estirar las patas de mi forma de lobuna, estoy muy contenta e impaciente en el salón de la casa esperando al médico que venga a quitarme esta cosa del pie.
-Pamela ya quédate quieta, pareces gusano.
-Hay Alex es que ya deseo quitarme esta cosa de la