Pamela.
Al despertar me doy cuenta de que Alex está abrazado a mi vientre con una sonrisa en el rostro que me enternece pero todo el cariño que tenía se fue al diablo cuando Alex arrojó una lámpara a la puerta y grita como perro rabioso pero que carajos le pasa, tengo que hablar por él y despedir a la loba ya que al parece Alex está pensando con la cola, cuando estamos solos me levanto de la cama y tomo una de las almohadas para golpearlo con ella.
-Pero qué te pasa por qué actuastes así.
Alex