13. Manejando las crisis
Cuando despertaron a la mañana siguiente Megan inevitablemente sonrió, aquellos sofás parecían que se habían convertido en el centro de sus piyamadas, Duncan estaba en el otro sofá el pobre seguro le dolería el cuello seguramente, pero sonrió al ver que tenía mejor semblante que el día anterior.
— Supongo que te hace chiste lo mismo que a mi anoche, parece que nos estamos acostumbrando a dormir aquí.
— Jajaja, justo era lo que pensaba, aunque la verdad gracias a ti dormí sin problema porque la