CAPITULO 42 TUTORES.
Ashley Freetman
Culminé mi exposición, el profesor siniestro, me dejó de última, según él, fue llamando al que tenía las peores notas de primero, eso era para irlo avergonzando en clases; por eso se había ganado la fama del profesor siniestro.
─ Felicitaciones, señorita Freetman. Ojalá su dedicación se hiciera un virus en la universidad, ─ espetó observando a mis compañeros, como si de verdad fuesen un virus muy contagioso.
─ Gracias, profesor. ─ Mencioné con debilidad.
Caminé hasta la mesa