CAPITULO 34 DE COMPRAS.
Noah Hanks
El WakaWaka de Shakira, se escuchaba a lo lejos, aspiré profundo, el olor de su piel y su perfume me recordaron a la persona que tenía entre mis brazos. Hundí más la nariz en su cuello, el molesto ruido de la melodía continuaba. Ella intentó moverse, pero la prisión de mis brazos se lo impedía.
─ Noahh, ─ susurró aun adormilada.
─ ¿Por qué colocas la alarma a esta hora? ─ Pregunté sobre su cuello, sin poder evitar besarlo y morderlo suavemente.
─ Es mi recordatorio, para buscar