Isabela visitó a Max en su oficina, cuando ella llegó, él estaba al teléfono.
- En que puedo ayudarte? - le preguntó cuando terminó.
- Queria saber si estas libre para comer.
-Lo siento, tengo algo importante que hacer.
- ¡Qué lástima! ¿sabes? yo no te dejaría solo ni un momento, eres demasiado atractivo - dijo de forma coqueta.
- No sé a donde quieres llegar con eso - replicó.
- Solo digo que, tu podrías tener a todas las mujeres que quisieras... a mí.
- Basta, si no es por trabajo, no me h