Gaspar quería gritarle y decirle que no necesitaba nada que viniera de ella. Sobre todo de ella. ¿Pero qué iba a hacer? ¿Pedirle ayuda a una desconocida? Incluso lo pensó, pero...
- Vamos, cariño. Yo te ayudaré. - Le tendió la mano a Gabriela.
La niña miró a su padre y luego la mano de Alicia, esperando que la cogiera. Lentamente, tomó la mano de Alicia y soltó la de Gaspar.
- Ahora volvemos, cariño.
- Deja de llamarme así -dijo con rostro serio y Alicia sonrió. Se dio la vuelta y él entró en e