IGNACIO
Hoy me convertí en la peor persona del mundo, no hay más que decir que soy un hijo de puta, lo peor es que no quería, en realidad no debía hacerlo, no con ella.
Cuando conocí a Susan, si bien la había visto algunas veces y sabía por los empleados que era Echeverría, no sabía su nombre. Pero ese día que la vi, sentí que había visto un Ángel, ese pelo rubio oscuro, sus ojos que no se puede identificar bien el color, su rostro que destila belleza y mucha dulzura.
Nuest