SUSAN
Caminamos por un pasillo poco iluminado, junto a Martín y un guardia, me revisaron completamente para entrar, esto fue horrible.
— ¿Estás bien? — me pregunta Martín acercándose a mi.
— Si estoy bien, estoy nerviosa — pone su mano en mi hombro.
— Tranquila, estoy acá — suspiro y seguimos caminando un trecho más.
— No se excedan con el tiempo — dice el guardia abriendo y dejándonos solos.
Primero se acerca Martín y yo solo me asomo a escuchar.
— Hola Ig