Fue al baño y se echó agua fría en la cara para recuperar un poco la cordura. Sin importar lo que su subconsciente le dijera, no podía olvidar la imagen de Daniel y Milena conversando y riendo juntos. Celos puros.
¿Por qué siempre eran así? Carlos había sido igual, Daniel también.
Al salir del baño, se recargó en la pared junto a la puerta del salón de subastas, sin ganas de entrar.
Con solo sentarse, podría ver a Milena y a él en actitud cariñosa.
—¿Por qué no entras? —Carlos apareció de repent