(Renata Pellegrini)
Observo uma mujer en uniforme servir comida en mi plato, el aroma de la lasaña impregna mis fosas nasales y mi estómago revuelve. Ni siquiera recuerdo la última vez que comí.
No puedo evitar las memorias, este es el segundo plato que solía hacer mi padre.
Si fuera en el pasado, me sentiría incómoda por tener a alguien sirviéndome la comida, como si fuera una inválida, pero después de salir tanto con Filippo a restaurantes y cenas de negocios, me he acostumbrado. Así es como