43. Tranquilo no pasa nada, es solo una cena.
Marius caminaba en dirección al comedor, llevando a Noelia de su mano, suponía que al ver allí a su exesposa ya sabría que se la encontraría compartiendo mesa con ellos, pero entonces le pasó por la cabeza que tal vez no lo esperaba y debía prepararla antes.
— Noelia…—paró unos metros antes de llegar al salón y dijo su nombre con ese habitual acento francés que a la chica tanto le estremecía, y no era que no estuviera acostumbrada a ese acento, su madre, a pesar de los años que llevaba viviendo