— No soy estúpida, no caeré en ese juego. —Dice rápidamente
— No es un juego
— ¿Qué es lo que quieres?
La sonrisa del hombre cada vez se pone más picarona.
— Tienes una mente muy sucia, me pregunto, ¿si es tan bueno? —Pregunta coquetamente.
— Eres un estúpido, no sé de qué estás hablando. —Exclama furiosa.
Se acerca lentamente a sus labios, va a besarla, pero Rose lo empuja, se confundió de chica.
Al ver esa sonrisa de cinismo y picardía, no lo soporta e intenta irse de ahí lo más rápido, sin e