Traje de novio.
—¿A quién le damos una paliza? —pregunto Kelvin entrando en la habitación de su hermana con una expresión seria en el rostro, al enterarse de que alguien se atrevió a humillarla.
Noemí levantó la vista de su libro y soltó una carcajada dejando el libro a un lado.
—ja, ja, ja, No te preocupes, Otniel se encargará de él.
—¿Otniel? —Kelvin frunció el ceño, cruzando los brazos—. Eso no se vale, tu hermano soy yo, no él. Así que debo defenderte, dime, ¿quién fue la rata que se atrevió a humillarte d