El dolor de Rebeca.
El atardecer se desvanecía lentamente, y las sombras se alargaban sobre el banco del parque. Rebeca miró a Alessia con una mezcla de compasión y conflicto. ¿Cómo podía ayudar a su hermana a navegar por este terreno peligroso?
—Alessia, el amor es complicado —dijo Rebeca, eligiendo sus palabras con cuidado—. Pero también es hermoso. Si sientes algo tan profundo por Kelvin, debes considerar si vale la pena arriesgar la amistad que compartimos los tres.
Alessia asintió, pero su expresión era difer