Viendo el otro auto caer al río, José salió a toda prisa de su auto, yendo a los asientos traseros para ver a su esposa y su hija Emily la cual aún está en medio de un desmayo.
En el momento que abrió la puerta del auto, otros dos autos militares llegaron en su socorro, aquí llegaron los hombres de José que venían detrás de ellos desde salir de casa. Jose saco a Emily del auto, quien aún no despierta, minutos después llegó una ambulancia que fue llamada por uno de los transeúntes que observaban